Cuidado a Quien Donas tu Dinero o lo que Ya No Necesitas.

Donar plata
Circulan por Internet todo tipo de informaciones falsas sobre los salarios de los presidentes de organizaciones sin fines de lucro, de los porcentajes de las donaciones que realmente llegan a ayudar y mucho más.
Sólo por darte un ejemplo, esas cadenas dicen que el CEO de UNICEF, Caryl M. Stern, gana un millón doscientos mil dólares anuales (o cien mil mensuales), más todos sus gastos pagos, incluyendo un Rolls Royce. Y para peor -asegura la misma fuente- menos de 5 centavos de cada dólar donado va a la causa.
La realidad parecería ser otra: su salario sería de menos de medio millón anual, con una eficiencia del 91% a la causa y no la reportada del 14% de los ingresos a la organización derivando en caridad. UNICEF también aclaró que ningún miembro de UNICEF recibe autos, y menos un Rolls. Hasta aquí vamos bien.

Otro caso es el de GOODWILL INDUSTRIES. El presidente no es Mark Curran como aseguran los mails circulantes ni gana 2.3 millones de dólares. El CEO es Jim Gibbons y la última información, de 2011, aseguraba un sueldo anual de 725 mil dólares. Igual no está nada mal.

¿Porque escribo esta nota? Porque mas allá de los altos sueldos que ganan estas personas que trabajan en empresas “sin fines de lucro”, los beneficios no siempre llegan a destino y muchas veces, como en el caso de GOODWILL, sus empleados son miserablemente explotados por algunas leyes o regulaciones que siguen en vigencia y que deberían ser abolidas de inmediato.

Un video realizado por NBC News en 2013, me convenció de jamás volver a donar nada ni comprar nada de ese lugar y de pasar la voz a quien quiera escucharme. Desafortunadamente el video, está sólo en inglés, pero en él vemos como muchas de las miles de personas que trabajan en sus tiendas de venta de donaciones, la mayoría de las cuales tienen discapacidades, ganan menos del salario mínimo (que ya de por si es muy bajo), e incluso hasta 22 centavos por hora. Sí, leyó bien.
Un proyecto de ley llamado la Ley de Transición a un Empleo Significativo Integrado o TIME por sus siglas en inglés, introducido al congreso en enero de 2015 intenta derogar una ley de 1938 que increíblemente sigue en vigencia.
En su versión original, ésta requiere que los empleados con discapacidad en industrias competitivas ganen al menos el 75 % del salario mínimo. En 1966, el requisito se redujo a 50 %. Finalmente, en 1986 el piso fue removido por completo, allanando el camino para que las personas con discapacidad (pero habilidad para trabajar) lo hagan por, literalmente, unos centavos, y que esto sea completamente legal.
No voy a decirle a nadie que es lo que debe hacer con sus donaciones. Solo que, por favor, se informen bien.

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