Audio completo del primer “Pura Lana” por Caracol1260.com


Comencé el show Pura Lana con un hombre talentoso y exitoso como pocos: Jon Secada! En vivo en los estudios de AM Radio Caracol!


No se pierdan Pura Lana todos los lunes. Para ver el programa en vivo: Colombia 8 pm, Miami 9 pm, Argentina 10 pm. por www.caracol1260.com o canning965.com
Y por la radio: AM Caracol 1260
¡Los espero!

Dia De La Madre


Hace muchos años vivía en Nueva York y haciendo una excepción ya que las comunicaciones telefónicas entonces eran carísimas, llamé por teléfono a mi mamá en el mes de mayo. Cuando atendió le dije: “feliz día de la madre, mami!” a lo que ella contestó: “allá donde vos vivís será, porque acá hay que esperar a octubre”!
La anécdota la pinta de cuerpo entero. Rápida, sin filtro.
El año pasado, 2016, decidí que dada su edad, estábamos en condiciones de festejar ambas fechas. Si bien nos había prometido con mi hija que viviría hasta los cien, no había garantía. Así que festejamos en mayo y nuevamente en octubre cuando la llevé a ver una obra (no muy buena, lamentablemente) al micro teatro de Miami, y después la invité a cenar. Las dos solitas. Era un domingo fresquito. Hasta nos sacamos un par de selfies divertidas una de las cuales adjunto. Nada hacía presagiar que sería el último domingo en el cual estaría caminando y fuera de un hospital. Al día siguiente organizó una fiesta para sus amigos en el centro comunitario local, para festejar que después de varios años de una suspensión arbitraria, le habían re-instaurado su jubilación argentina. Hacia un mes que había vuelto a cobrar esa cifra irrisoria pero que la llenó de satisfacción por haberle ganado la batalla a la “burro-cracia” como le gustaba decir.
Se gastó cientos de dólares en sándwiches de miga argentinos, bebidas, tortas y masas. Creo que la organización de ese evento le causó bastante estrés. Quizás fue ese estrés el que le provocó que le diera un ataque del virus del herpes zoster el jueves, y que a consecuencia de un diagnóstico errado, lleno de medicamentos innecesarios, y una serie de acontecimientos sucesivos que si fuesen graciosos serían una comedia de enredos, determinaron que el miércoles siguiente falleciera.
Este es el primer día de la Madre norteamericano que no la tengo para festejar. Ya en octubre tendré un segundo y triste recordatorio.
El “nunca más” es lo que más me pesa. Reconozco que fui muy afortunada. No sólo porque vivió hasta los 91, sino porque era un ejemplo de madre, de mujer, de amiga, de esposa, de abuela. En fin. De persona. Es difícil no poder darle más abrazos, más besos, ni jugar a las cartas, comer su comida, llevarle ropa para arreglar, saber que mi “fanática número uno” no estará más mirando o escuchando mi trabajo…
Tengo la clara sensación que, dondequiera que esté, me mira y me cuida. Y espero que también sepa y escuche que desde lo más profundo de mi corazón le deseo un feliz día de la madre.

Cómo Matamos Al Monstruo Antes Que Nos Mate?

Marzo 31, 2017 Categorías: Medio Oriente Por: Ana Jerozolimski
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Lo miro y lo miro y aunque a esta altura deberíamos estar curados de espanto, no puedo dejar de horrorizarme. Lo miro y se me hace una y otra vez un nudo en la garganta. Miro las caritas y también ahora que las recuerdo, se me caen las lágrimas.
Estos días está circulando un video difundido por Vice News, sobre el reclutamiento de niños en Siria para las filas de Jabhat el-Nusra, uno de los principales grupos fundamentalistas islámicos que combaten al régimen de Bashar el-Assad. Esos niños son separados de sus familias, en algunos casos habiendo sido entregados por sus propios padres a los yihadistas, adoctrinados en un campamento de Al Nusra, para prepararse a ser”mujahidin”, o sea “combatientes de la jihad”, de la guerra santa.
Nos hemos acostumbrado en los últimos años a que se vea a Daesh, o sea el Estado Islámico (ISIS), como sinónimo del mal, como la peor amenaza al mundo libre. Claro está que se ha ganado claramente esta imagen.
Pero sería un craso error olvidar a todos los demás. El problema no es solamente esa organización, sino la ideología que lo mueve, compartida por todos los grupos fundamentalistas islámicos. Se han apropiado del Islam, hablan en su nombre y asesinan también a los creyentes en Alá que no concuerdan con sus prácticas extremistas. Y una de ellas, es la preparación de los niños como asesinos.
“Vamos a combatir a los judíos. Nuestros destino, el jihad”, grita uno y todos repiten al unísono. “Nuestra constitución, el Korán”, agrega el primero y el coro le sigue. Todos niños que nos parecen de no más de 8 años aproximadamente. Van en ómnibus como quien viaja a un campamento de verano con sus amigos. “La voluntad de Alá será que estos niños establezcan el Califato, siguiendo las tradiciones del Profeta, que cumplan las enseñanzas de la Jihad”, dice un hombre de barba que va con el grupo y que minutos antes se había declarado “orgulloso” de pertenecer a Al Qaeda, la organización madre de la cual salió Al Nusra.
“Vine aquí para convertirme en combatiente de la jihad”, dice uno de los niños entrevistado por alguien cuya voz se oye pero no aparece en pantalla. “¿Cómo llegaste aquí?”, pregunta la voz. “Mi familia me obligó”, responde uno con sinceridad. “Mis padres me enviaron”, dice su amigo. “Esto me ayuda a prepararme para el día del juicio”, afirma uno, y pensamos que seguramente ni entiende de qué habla.
Uno de los niños nos impacta en especial. Hermosísimo, de ojos enormes y expresión entre ingenua y pícara, con una sonrisa conquistadora. Lo imaginamos lejos de su hogar, desconectado de sus padres y hermanos, de sus amigos, de su entorno, y se nos estruja el corazón. Parece no entender dónde está y disimular todo con esa singular sonrisa. “¿Qué quieres hacer aquí?”, le pregunta la voz. Responde algo tímidamente, en voz baja. Le piden que repita. “Quiero ser un combatiente suicida”.
El horror de esta situación se manifiesta por varias vertientes.
En primer término, cuando arrancan a estos niños de sus vidas y sus familias.
Lo peor, claro está, al entrenarlos para convertirse en soldados violentos, en suicidas y así, en asesinos. Y de esto deriva la otra dimensión: convierten a pequeños niños, que merecerían vivir, crecer, desarrollarse, en enemigos a los que hay que frenar.
Los jihadistas están convencidos de que con ello están creando una generación superior y más pura de combatientes de Alá, ya que los indoctrinan desde pequeños en las “enseñanzas” del Islam radical . DAESH por su parte, ha sofisticado más aún esta práctica, secuestrando a centenares de niños pequeños y exponiéndolos desde muy temprana edad, ya como a los cuatro años, a filmaciones de operaciones jihadistas, a imágenes violentas y de decapitaciones, para que lo vean como lo más normal. Tiempo atrás, cabe recordar, había circulado inclusive un video en el que se encomendaba a niños a degollar.
En un artículo del analista Lawrence A-Franklin en Gatestone Institute, publicado en setiembre del 2014 bajo el título “Niños como bombas suicidas en los países islámicos”, cita a una figura islamista de Pakistán encargada de reclutar niños para convertirse en bombas humanas, diciendo que son “herramientas proporcionadas por Alá”.
También a un clérigo islamista en una “madrasa” , escuela de varones, diciendo que “los niños suicidas son un obsequio de Alá que tenemos en números ilimitados, dispuestos a ser sacrificados para dar una lección a los americanos”.
Los crían con odio al mundo occidental, los indoctrinan en un permanente sentimiento de victimización por supuestas culpas de Occidente , inculcándoles que matando a “los infieles” ganan un lugar en el Paraíso , pasan a un mundo mejor y traen gloria a sus familias, las mismas de las que los arrancaron para convertirlos en monstruos.
El año pasado, investigadores de Quilliam, un centro de investigaciones del extremismo con base en Londres, preparó un informe sobre el reclutamiento de niños por parte de Daesh y su entrenamiento para la guerra santa, que se presentó ante las Naciones Unidas. El informe, titulado “Los niños del Estado Islámico” (Children of Islamic State) recalca que debido a que los niños en cuestión se convierten desde muy pequeños en parte de la organización, crecen con “una mayor comprensión del Islam y por ende se convierten en combatientes más brutales, ya que son entrenados en la violencia desde temprana edad”.
Se ha escrito ya sobre la normalización de la brutalidad a la que Daesh acostumbra a estos niños, obligándolos a tener en sus manos cabezas decapitadas y a jugar al fútbol con ellas. Recordamos una entrevista que realizamos hace algunos meses con la israelí Lisa Miara, que realiza una gran labor humanitaria ayudando a los yazidíes víctimas de Daesh en Irak, uno de cuyos terribles relatos fue el de una madre yazidí cuyo hijo fue obligado a jugar con ojos que habían arrancado a una víctima.
Todo esto, como es natural, horroriza a cualquier persona normal.
Pero no nos confundamos: el peligro de fondo no es solamente tal o cual práctica que por la combinación de la crueldad con la tecnología moderna y la difusión por las redes sociales, alcanza a crear un gran impacto.
El verdadero problema es la idealización de la muerte, mediante el asesinato de inocentes, como camino hacia un mundo mejor. Recordamos el pronunciamiento del otrora ministro del Interior de Hamas en Gaza, diciendo “nosotros adoramos la muerte, como ellos adoran la vida”. Eso es peligroso y letal, también cuando no ruedan cabezas.

Mi Paso por Hola TV!

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He estado meditando sobre la mejor forma de expresarme para despedirme del público que durante tanto tiempo me acompañó por la pantalla de Hola TV, por eso recién escribo ahora.
Voy a contar cómo fue que terminé trabajando con ellos. Como quizás muchos de ustedes sepan soy la dueña de Best Florida Talents, LLC, una agencia de talentos (modelos y actores). Cuando Hola TV estaba gestándose me presenté allí para mostrar a mi gente…y por esas cosas que tiene la vida, Raúl Diez comenzó a hacerme preguntas que no tenían que ver con mis chicas sino conmigo. De alguna forma se enteró de mi pasado como periodista y llegó a preguntarme “cual seria mi trabajo de ensueño” a lo cual contesté: “hacer entrevistas, donde pueda averiguar que mueve a esa persona, que la hace sentir, cuáles son las experiencias que la han marcado” y seguí hablando de lo que me apasiona hacer. ¡Mi sorpresa fue mayúscula cuando ninguna de las bellas y talentosas señoritas que represento quedó elegida y me llamaron a mi a hacer una audición! Y quedé seleccionada para hacer “En Exclusivo”, un programa que me devolvió muchas cosas que creía perdidas. Me reconcilié con mi profesión, conocí gente absolutamente maravillosa de ambos lados de la pantalla que guardaré por siempre en mi corazón y volví a trabajar frente a una pantalla, cosa que creí hasta ese momento que formaba parte del pasado.
También fui invitada como colaboradora para Mundo Hola. Confieso públicamente que fue un durísimo aprendizaje ya que jamás había hecho periodismo ni de espectáculos ni de realeza ni de moda. Fue muy duro pero valió el esfuerzo. Ambos programas llegaron en un momento justo: mi hija había volado del nido y me mantuvieron ocupada y me ayudaron en un período tan difícil.
Un día, el canal no pudo afrontar más los gastos de un programa carísimo como “En Exclusivo” que nos llevaba junto a mi productor Sergio Mercadé a volar por todo el mundo tras los personajes entrevistados. Seguí disfrutando y aprendiendo en “Mundo Hola” hasta que los directivos del canal decidieron tomar otro rumbo. Así es este negocio. A todo el equipo nos dio mucha tristeza dejar de hacerlo, pero, como tantas cosas en la vida, los cambios son el espacio que uno deja abierto para que puedan entrar cosas nuevas.
Estoy muy agradecida con Hola TV por la extraordinaria oportunidad que me dieron, por haber confiado en mí y por la posibilidad de haber llenado mi cajita de tesoros de gente maravillosa con quienes tuve la suerte de trabajar.
A todo ese publico fiel, maravilloso y cariñoso, un enorme agradecimiento y nos seguiremos viendo en algún camino que seguramente nos espera a la vuelta de la esquina. A todos: GRACIAS desde el corazón!

Letter to Donald

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Donald,
For weeks now I have been thinking about writing you a letter to give you a piece of advice. You may wonder who am I to give you advice, taking into consideration that you seem not to take advice from almost anybody? The answer is: nobody. I’m nobody.
But I, and millions like myself, are looking at what is happening just a few days before you move into the White House and we are very worried. Honestly Donald.
I think I know you enough to know what you like. You like to be admired, loved, and applauded by millions; you love to have huge ratings in real life, to become the president with the highest approval rating in history. Doesn’t that sound great?
You are probably too busy watching TV or tweeting or cancelling a visit to the African American History Museum on MLK day to read my letter, but I decided to give it a try anyway.
After you successfully ran your “fact free campaign” you are now stuck with a job that is going to suck the blood right out of your veins. Let’s face it: you are completely unprepared for it and even though you may publicly say that you are the best at everything you do, I believe that down deep inside, maybe just before you fall asleep, together with many millions in the whole world, you ask yourself- what did I get myself into?
But let’s go back to the main reason for my letter, the advice.
Since you’re already the president assuming power with the lowest approval rating in recorded history, things can only be improved, right?
Let’s say that you really (no, really, I mean it) decide to do things that could make millions of people happy. Not only your fan base, but make everybody happy.
Let’s say that you don’t let your friends repeal the Obama care program but try and fix the problems it has. Let’s imagine that 100 million more people get covered because of your decision. Yes, imagine the ratings you could get!!! Forget about the 3 million popular vote difference. Forget about Hillary! (I mean that) 100 million people will do anything for you!

If you use the above items as a checklist when exploring any research paper writing service under consideration, you will quickly eliminate most every one of them that you access. We can save you all of this research and exploration by simply pointing to this top 50 academic paper writing services on the web.

Now imagine that children who want to become doctors or nuclear engineers are able to go to college because it is affordable or even free. See my point? Millions of college educated millennial, who hate you now, will wear T-shirts saying things like “I Love Trump” or “I owe Trump Bigly”.
You get the idea, right? Let’s say you honor the international climate agreements, that you treat other countries with respect, that you stop special interests from poisoning our food and water supply, that you bet on renewable energy resources and more. What would that mean? That the whole world will fall in love with you! And even if that means that you will do everything differently than what you promised during the presidential campaign it would not matter, because you’re doing that anyway.
Knowing that you have bragged about not being a reader, I have extremely low expectations about you reading this letter, but I thought I had to try.
Ah! And one more thing: try to understand Dr. Samuel Johnson’s phrase:
“Tis better to remain silent and be thought a fool, than open one’s mouth and remove all doubt”.

Sincerely,
Lana
Journalist. Thinker. Reader. Vegetarian. Mother. Worried citizen.

Mi Mamá Rosita

ROSITA


Esta entrevista se la hice en 2015. Camara, sonido y edición: Miguel Barreto. urdcelebrity.com

Rosita nació en un pequeño pueblo de la provincia de Santa Fe, aguantando a un padre altamente educado pero despótico y una madre sumisa. Con 3 hermanos y una hermana, siempre fue una muchachita delgada, tímida y de pasar desapercibida.
Tenia 14 años cuando conoció a Adelino, el amor de su vida. Sufrió de amor en silencio y a la distancia ya que ese galán de película le llevaba 8 años y estaba demasiado ocupado conquistando damiselas como para fijarse en una escolar flaquita como ella.

Pero la paciencia paga, aparentemente, porque a sus 20, el finalmente si se fijó en ella. En una noche social en el club, la llevó afuera y la besó. Ella me ha contado avergonzada que se desmayó de la emoción.
Más tarde él decidió que era la mujer que podría presentarle a sus padres y se casaron.

Su príncipe abrió las puertitas de su potencial. La ayudó y hasta le exigió ser independiente y liberar su posibilidades. No tardó nada en convertirse en una mujer interesada en todo. Las ciencias, las artes, la cocina, la alta costura, todo era fuente de inspiración, alegría y aprendizaje.
Ella no solo se compró uno de los primeros hornos a microondas que ingresó al país: hizo el curso de cómo usarlo. No solo se compró una moderna heladera con freezer: hizo un curso de cómo congelar alimentos. Y así todo. Su inquietud por aprender llegó casi hasta su último día de existencia.
La vida quiso que sus primeras dos hijas llevaran una enfermedad genética y fallecieran una al año y medio y a los dos años la otra.

Con ese dolor que desde mi dolor actual declaro inconmensurable, ambos sobrevivieron como pareja y hasta tuvieron el coraje de volver a intentarlo.
Así nació mi hermano y 2 años después nací yo.

Óptica de profesión, Rosita descubrió su pasión por la escultura en cerámica, algo que la ocupó hasta los últimos días de su vida. Todos aquellos que tuvieron el placer de aprender en sus clases, la admiraban y respetaban.
Cuando era chica me convertí en su asistente mientras daba clases a niños. Luego dejaría de enseñarles a los pequeños, cansada de ejercer de policía, enfermera y demás y se dedicó solo a los adultos.

Vivíamos en Adrogué, un suburbio residencial del sur de la capital, Buenos Aires. Cuando éramos niños, salíamos a jugar hasta que oscurecía, y ella, silbato de policía en mano, nos llamaba a comer cuando la mesa estaba servida.

A diferencia de mis amigos, yo abría la puerta de casa y le gritaba :”ma, me voy a jugar con fulana”. Cerraba de un portazo sin esperar respuesta y me iba.

Mis amigos “tramitaban” su libertad. “Mami, puedo ir a jugar”? Preguntale a tu papa. “Papi, puedo ir a jugar”? Preguntale a tu mama. “ya le pregunte”. Y así.

Nosotros teníamos una libertad casi absoluta, basada en la confianza y en el pensamiento de que nuestras propias opciones nos educarían más y mejor que un ambiente represivo.

Con esa premisa debieron aguantar las experiencias con las drogas de mi hermano y un viaje mío de 6 meses que se convirtió en 22 meses con 2 llamadas telefónicas en total durante ese tiempo.

¡Lo que habrá sufrido y extrañado! Mi juventud y rebeldía la castigaron duramente.

En casa siempre estaban todos invitados. Siempre había comida y postres para quien viniera. Las invitaciones a “tomar el te” eran apoteóticas. Desde sándwiches de miga hasta tortas caseras varias, bolitas de chocolinas con ralladura de coco y tanto más.

Todos mis amigos se sentían con la libertad de tocar el timbre sin previo aviso. Rosita estaba allí para atender a quien llegara, aunque le interrumpiera sus múltiples actividades. Desde el revestimiento decorativo de todas las paredes de la casa, hasta el diseño de muebles que luego mandaba a construir; como un costurero, un placard o una cocina. Hacer ropa y tanto más. Y ordenar. Una de sus pasiones. Todo en su casa estaba etiquetado. Desde los cajones de su placard donde se leía “medias, cinturones, joyería” hasta su freezer con “sopa, arroz, etc.”

No ha habido una persona en la vida de Rosita que necesitara algún tipo de ayuda que ella no haya provisto. La mejor amiga de sus amigos, ha organizado y ayudado a organizar los eventos que se puedan imaginar. Incluyendo a varios cumpleaños de mi papa, muchos de ellos de sorpresa para él.

En 1987 su príncipe azul enfermó de depresión. Siempre juntos, ella acompañó lo mejor que pudo a un hombre que pasó de ser el centro de las fiestas a quien no quería asistir a ningún evento. Ese roble de hombre que era, se convirtió en una sombra de sí mismo y en 2007 terminó perdiendo su independencia con silla de ruedas primero y postrado y humillado por la vida después, hasta que en 2010 la dejó sola. Ella no se movió de su lado durante esos 3 años. Dispuso de sus ahorros y organizó un ejército de personas que lo cuidaban, lo masajeaban y hacían todo lo posible por mejorar su calidad de vida.

Rosita demostró una fortaleza inigualable cuando, tras la partida de Adelino, siguió adelante con resignación y firmeza después de más de seis décadas de amor. Al fin, ya sin tener a quien cuidar, vino a Miami a visitarnos. Se quedó un mes. Me contó que quería vender la inmensa casa, comprar un departamento en el centro e ir al cine, al teatro, a los museos…
Le dije que debería venirse a vivir a Estados Unidos para estar cerca nuestro. No quería saber nada con ese plan.

Regresó a su ahora vacía casa y 5 días después, la llamada “inseguridad” se convirtió en un violento robo perpetrado por 5 hombres –que ella aseguraba actuaban como policías-, donde le robaron todo (incluyendo el anillo de casamiento de mi padre) y hasta tuvieron la delicadeza de cortar el cable de un secador de pelo y hacerle un simulacro de ahorcamiento a esa viejita indefensa de 85.

Ese día la decidió a hacer caso a mi sugerencia y venirse a vivir a Miami.
Tiempo después y con humor, decía que los ladrones fueron enviados “desde el más allá” por Adelino, para convencerla de emigrar.

Con ocho décadas y media, logró vender la casa justo antes de un cepo dictaminado por el gobierno de turno que no le habría permitido sacar el dinero del país. Organizó una venta del contenido de la casa, desprendiéndose de una vida entera de cosas y se vino a un país nuevo. Una movida que muchos veinteañeros habrían temido, fue solo un paso más en su vida.
Hablé con la organizadora de actividades para mayores del centro comunitario local para que pudiera seguir dando clases de cerámica, ya que considero que las actividades y las relaciones son lo que mantienen con vida a los viejitos. Y así fue. Otro día la engañé llamándola desde el centro comunitario diciéndole: “venite ya para acá que hay una actividad que te interesará”. Ella, caminando sin ayuda, recorrió las menos de tres cuadras y cuando llegó vio que me refería a una clase de gimnasia para personas mayores, todos sentaditos.

Su respuesta fue cortante: “no me interesa”. Ignorándola, la tomé con firmeza de la mano, la arrastré hacia el centro de la clase, dije en voz alta : Esta es Rosita. Y me fui.
La rodearon y recibieron con los brazos abiertos. Y a partir de allí se hizo de un enorme y fiel grupo de amigos. La profesora de esa clase falleció repentinamente tiempo después y Rosita, quien había memorizado todos los ejercicios, tomó a su cargo la clase por un tiempo. Luego otra viejita se encargó, pero al tener un poco de Alzheimer, olvidaba en qué ejercicio estaba o cuantas repeticiones habían hecho así que ella, mi mamá, se convirtió en la “contadora” oficial. Cuando Rosita faltaba, la clase de gimnasia era un caos. Eso fue hasta el sábado 22 de octubre, donde asistió a pesar del insoportable dolor que la aquejaba.

No hubo persona que la conociera que no la admirara por sus múltiples habilidades y virtudes. Una generosidad sin límites, una palabra de aliento siempre lista en la punta de su lengua.

A mi hija y a mi nos cocinaba nuestros platos favoritos, nos hacía ropa, nos hacía esculturas en cerámica. Nos ofrecía ayuda constantemente. “En que puedo ayudar” era una de sus frases favoritas.

A diario se dedicaba a hacer palabras cruzadas, las que completaba. De ahí, seguramente, salía esa lucidez tan incomparable.

Un día, caminando hacia la oficina de correos local, un camión que salía de un edificio y cuyo conductor estaba seguramente distraído con su celular, la atropelló quebrándole la cadera. Lo que temí se llevaría su vida no lo hizo. Con cadera nueva, andador al principio y bastón luego, siguió con todas sus actividades aunque desgraciadamente sufrió de muchos dolores desde entonces. Bajó varios peldaños su calidad de vida. Pero ella no se dejó vencer.

El día que se enteró que yo estaba embarazada con quien sería su única nieta, su vida se transformó. Tejió innumerables cosas para el ajuar, estaba siempre dispuesta a dejar todo para cuidar a Nicole. Siempre cuento que cuando vivíamos a la distancia, y nos comunicábamos por skype (porque manejaba muy bien la computadora) me saludaba con una efusividad que podríamos calificar con un 6 en una escala de uno a diez. Pero cuando Nicole aparecía en pantalla, la escala se rompía. Era la luz de sus ojos. Ya internada en lo que serían sus últimos días de vida, le puse a Nicole al teléfono llamando desde Washington DC y fue la única vez que la vi sonreír en medio del dolor que estaba pasando.

El Fin.

El jueves 20 empezó a sentir muchos dolores. Por no molestarme a mi (algo con lo que tendré que vivir por el resto de mi vida) una amiga la llevó a ver a su médico el viernes cuando el dolor se había convertido en insoportable. El no estaba y la atendió una doctora que sin sacarle la ropa ni tocarla siquiera le diagnosticó osteoartritis y la llenó de medicación para algo que no tenía. El dolor no disminuyó y me dijo -el sábado- que no pudo dormir nada. Fui a verla a la mañana, a asegurarme que había tomado los remedios y se durmió una mini siesta. Cuando se despertó, seguía muy adolorida. La dejé sola y más tarde la llamé. ¿Como estas le pregunté? “Mal” fue la respuesta con un hilo de voz. Muerta de dolor ni siquiera me llamó para “no molestarme”. Me apuré a llegar y cuando quise pasarle una crema analgésica por donde le dolía, me di cuenta que tenía herpes zoster (culebrilla, shingles), una de las condiciones más dolorosas que existen. Salimos disparadas a la emergencia del hospital. Allí la medicaron intravenosamente, incluso con morfina que no hizo efecto hasta que el Dr. Azoulay descubrió que además tenía bloqueada la vejiga y estaba reteniendo orina. El médico me dijo: “si tienes 300 cc de orina en la vejiga, vas a ir golpeando con tus puños a quien se interponga entre tu y el baño. Tu madre retenía 700 cc”!
Le insertaron un catéter sacándole el líquido y eso la calmó. A partir de ahí fue todo cuesta abajo. Comenzó a tener episodios psicóticos, gritaba y se arrancaba las agujas y lo que le pusieran. Deliraba. A veces se conectaba, pero otras veces no. Se sacaba la ropa. No podía reconocer a esa persona. Ya no era la misma.

Le hicieron una resonancia magnética del cerebro y el neurólogo dijo que no había secuelas de la enfermedad (que a veces afecta al cerebro) ni de stroke, pero no podía explicarme porque actuaba así. Me dijo que a veces los viejitos (tenía 91) son afectados gravemente por algo que a alguien más joven se le cura con antibióticos u otro medicamento.

Su medico, Dr. Rafael Crespo, no le prestó demasiada atención pese a mis pedidos y preguntas. Estaba subido a su pedestal, un síndrome muy común en algunos doctores en medicina. Las enfermeras la cuidaron lo mejor que pudieron.

De repente el martes por la tarde empezó a quejarse de dolor abdominal. Reclamé pero no hicieron nada. Ya de noche y con otra enfermera de turno, ella vio que su abdomen estaba hinchándose considerablemente hasta parecer embarazada a término. No le gustó lo que vio y llamó al médico quien indicó radiografías. A pesar de la orden “urgente” tardaron en hacerla y luego más tarde volvieron por otra. Cuando el resultado de las radiografías estaba lista, aseguraron que eran “gases”. Aliviada y agotada, decidí irme a dormir a casa. Era la una de la mañana. Tuve que maquillarme y peinarme para grabar un video de trabajo y luego me quedé haciendo cosas mientras pensaba “tengo que lavarme la cara y dormir” pero no podía hacerlo. Eran las 2 am, las 2:30 am y a las 2:54 am recibí una llamada desde el hospital.

La salud de mi amada mamá se había deteriorado de tal forma que me llamaban para preguntarme si en caso de intervenirla y no sobrevivir en forma natural, los autorizaba para que la mantuvieran con vida o la desconectaran
Lo que estaba escuchando era surrealista. ¿Si el domingo 16 fuimos juntas al Micro teatro? ¿Si el lunes 17 festejó con sus amigos, agasajándolos, que al fin le reinstauraron sus beneficios jubilatorios y pensión de viudez que le habían suspendido sin razón en 2011 en Argentina? ¿Si hablamos cada día y nos vimos varias veces durante la semana? ¿Desconectarla? ¿Como era eso posible? Estaba viviendo una pesadilla de la cual no me podía despertar.

Era un momento surreal. En medio de un mar de lágrimas logré llamar a un Uber que me llevó al hospital lo más rápido que pudo.

Esa mujer con los ojos abiertos y la mirada perdida que encontré en cuidados intensivos no era mi mamá, Rosita, el ser amado que me dio la vida y me enseñó todo, incluso a ser una buena madre para mi propia hija. Estaba en una camilla, conectada a infinidad de tubos por cada orificio de su cuerpo.

Sin vueltas la doctora me dijo que su intestino (lo que habían calificado de “gases”) había dejado de funcionar. Que no sabían si la necrosis era un pedazo que podían extirpar o si era peor y que había 2 opciones. Operarla y ver si había algo que se podía hacer (existía la posibilidad de que no resistiera la operación) o no operarla en cuyo caso fallecería seguro.
Sola en el hospital ya que Santi dormía en su casa y no escuchaba el teléfono, y en un estado mental que no deseo a nadie, tuve que tomar ésa decisión. “Operen”, dije.

Me hicieron firmar una serie de papeles deslindando responsabilidades que me costó firmar ya que mi cuerpo entero temblaba.

Había llegado Santi cuando me avisaron que la abrieron y cerraron la herida. Su intestino estaba más allá de cualquier reparación. Pregunté si existía la posibilidad de que yo donara parte de mi intestino pero la respuesta fue negativa.

Me preguntaron si quería que prolongaran su vida lo más posible. Habiendo hablado muchas veces de esto con Rosita, no dudé en decirles que no quería que estuviera conectada a nada. Pero que se aseguraran de que no sintiera dolor o molestia alguna.

Me dejaron entrar a su habitación, le desconectaron todo, le sacaron los tubos que tenía, y por un rato eterno, la acaricié, la abracé y la besé sin dejar de decirle cuánto la amaba, cuánto le agradecía todo lo que hizo por mi, desde tener el coraje de volver a embarazarse conmigo hasta todo lo demás. Le dije que no tenía idea de cuánto la extrañaría. Y le pedí perdón por muchas cosas. La enfermera entró y me dijo: “lo último que se va es el oído. Ella la escucha”.

Ahí le repetí cuanto la amaba y le pregunté si me escuchaba. Tengo como testigo a Santi para decir que movió levemente su cabeza de arriba abajo en aprobación. Volví a decirle más frases amorosas y nuevamente le pregunté si escuchaba y otra vez lo mismo. Su dedo índice estaba conectado a un monitoreo cardiaco. Durante un eterno minuto sus latidos disminuyeron drásticamente hasta mostrar una línea recta. Y así se apagó la vida de esta mujer tan extraordinaria a quien tuve la fortuna de llamar mamá. Fue un ejemplo como madre, como esposa, abuela, amiga y profesional en todo lo que hizo. Dejó una huella que nada ni nadie podrá borrar.

Estoy sintiendo un dolor cuya existencia ignoraba. Ella, habiendo perdido dos hijas si lo conocía, pero no dejó que eso le cambiara su visión positiva y sus ganas de vivir. De ella me queda aprender ésa última lección.
Te amaré por la eternidad Rosita. Fuiste una luz que iluminó este planeta y lo serás por siempre. Descansa en paz. Te amo forever mamá.

To be black in the US. Ser negro en EEUU

DSC01587Just let me put it this way. We live in the US. If my daughter, who is white (or Latino for some) was a black boy, or if my fiancée, who is a white man (or a Latino one to some) was a black man, I would be scared to death everyday. Every time they walk out the door, I would be worried that I may never see them alive again.

How is this becoming the “new normal”? How is it that police officers in other civilized countries are trained to un-escalate situations and in the US they seem to be trained to kill as a way to control the situation?

Just imagine for a second that those young and not so young black men are your children, your husband, your brother, your father.

Just imagine it for a second.

I’m not defending criminals. Of any color or race. I’m talking about racism in its worst expression.

You are black, so I assume you are bad, you are dangerous, you are armed and are out there to harm me. So my heart accelerates, so I grab my weapon, so I’m ready to defend myself even if you are not going to attack me, so I fire one bullet, 2 bullets, five bullets and I kill you. And at the end, a white judge will let me go unpunished.

This is not the country the Founding Fathers were talking about.

This needs to change now.

Sólo déjame mostrartelo de ésta manera. Vivimos en los EE.UU. Si mi hija, que es blanca (o latina para algunos) fuese un muchacho negro, o si mi prometido, que es un hombre blanco (o un latino para algunos) fuese un hombre negro, estaría muerta de miedo todos los días. Cada vez que salen por la puerta, estaría preocupada pensando que quizás esa puede ser la ultima vez en verlos con vida. ¿Cómo es que esto se está convirtiendo en la “nueva normalidad”? ¿Cómo es que los agentes de policía en otros países civilizados están capacitados para bajar la tensión de las situaciones y en los EE.UU. parecen estar entrenados para matar como una forma de controlar la situación? Imagínate por un momento que los jóvenes y no tan jóvenes negros son tus hijos, tu marido, tu hermano, tu padre. Imagínatelo por un segundo. No estoy defendiendo criminales. De cualquier color o raza. Estoy hablando de racismo en su peor expresión.

Usted es negro, así que supongo que es malo, es peligroso, está armado y quiere hacerme daño. Así que mi corazón se acelera, por lo que tomo mi arma, estoy listo para defenderme, incluso si no me van a atacar, por lo que le disparo una bala, 2 balas, cinco balas y lo mato. Y al final, un juez blanco me deja ir sin castigo alguno. Este no es el país que los Fundadores de la Patria imaginaban. Esto tiene que cambiar ahora.

 

Asesinato en el Sur

Farina-Clarin-TN-Street-Journal_CLAIMA20160503_0026_28Es tal la vorágine informativa, es tal el remolino de cosas que pasan aquí y allá, que una noticia tapa a la siguiente y así sucesivamente.

Hace un par de días Leonardo Fariña contaba esto al periodista Carlos Pagni del programa Odisea Argentina: “En Santa Cruz mataron a un tipo para sacarle una empresa

Según el “arrepentido”, un persona que estaba dentro de la empresa de Báez le contó cómo habría ocurrido el supuesto asesinato.

…” los Báez no participaron de la supuesta operatoria sino que fueron los que dirigieron todo“…

No se tu, como diría Luis Miguel, pero a mi me quedó rebotando eso en la cabeza desde entonces y quiero saber más, quiero saber si es verdad, quiero saber el nombre de la víctima, quiero que encuentren a los asesinos, a los ideólogos y quiero a todos presos.

 

El Discurso Completo del Presidente Macri en el Congreso

Mauricio_Macri_(cropped)Presidente Mauricio Macri. Apertura de las sesiones ordinarias del congreso argentino . Discurso completo. Es largo pero si te lo perdiste, aqui está.

Señores gobernadores; señores miembros de la Suprema Corte; representantes de gobiernos extranjeros; invitados especiales; integrantes del Congreso; muy queridos argentinos: esta es mi primera apertura de sesiones como Presidente y me alegra mucho hacerlo en un contexto de optimismo como el que se vive hoy en la Argentina. Y lo comparto, porque hemos empezado una nueva etapa en nuestra vida democrática, llenos de ilusiones.

Y más allá de las diferencias que hay y que deben existir entre los distintos bloques de este Congreso, tenemos grandes coincidencias: queremos una Argentina desarrollada y queremos el bienestar de nuestra gente.

Entonces, los invito a que focalicemos nuestras energías en tratar de ver cómo hacemos crecer este país, cómo mejoramos su educación, su salud, su seguridad, cómo generamos empleo, cómo reducimos la pobreza y llevamos felicidad a todos los argentinos.

Llevamos años, años donde la brecha entre la Argentina que tenemos y la que debería ser, es enorme. Y ello nos ha llevado a enojos, a resentimientos, a una búsqueda permanente del enemigo o el responsable, interno o externo, de por qué nos faltan las cosas que nos correspondían. Y hasta nos llevó a aislarnos del mundo, pensando que el mundo nos quería hacer daño. Y de nada sirvió esa búsqueda de falsas culpas y causas. Lo único que nos trajo fue una inaceptable cantidad de compatriotas en la pobreza; instituciones sin credibilidad y un Estado enorme que no ha parado de crecer y no brinda mejores prestaciones. Tenemos leyes que reconocen muchísimos derechos y quedan solamente en el papel.

Pero todos sabemos que somos mucho mejor que esto, claro que sí. Somos un gran país, con una enorme potencialidad y vamos a salir adelante por la capacidad, por el talento, por la creatividad y la fuerza de nuestra gente.

Pero lo primero que tenemos que hacer, es reconocer que no estamos bien, aunque nos duela, aunque cueste. Pero es la forma de poner el punto de partida en búsqueda de ese horizonte que todos soñamos y hoy vengo acá a proponerles una hoja de ruta en la cual espero que se apasionen y que se enamoren de ese futuro que podemos conseguir.

Nos toca gobernar en un año histórico, el Año del Bicentenario. Espero que todos estemos a la altura de los desafíos.

Quiero ser claro sobre el punto de partida, ya que venimos de años en los que el Estado ha mentido sistemáticamente, confundiendo a todos y borrando la línea entre la realidad y la fantasía. Así, la credibilidad y la confianza fueron destruidas.

Encontramos un Estado desordenado y mal gestionado, con instrumentos de navegación rotos, se ocultó información, faltan documentos, no hay estadísticas, cuesta encontrar un papel.

En los años que van del 2006 al 2015, los argentinos pagamos al Estado nacional casi 694.000 millones de dólares en impuestos más que en la década del 90. Repito: del 2006 al 2015, los argentinos pagamos más impuestos por 694.000 millones de dólares que en la década del 90.

Pese a eso, encontramos un Estado con dificultades para resolver sus principales responsabilidades. Más recursos no implicaron una transformación de nuestras escuelas, hospitales o una mejora en la seguridad; más recursos no permitieron ni siquiera reducir los problemas estructurales de pobreza e indigencia.

La falta de planeamiento y de un pensamiento responsable y de largo plazo, sumado a la corrupción, la desidia y la incompetencia, hizo que hoy nos encontremos con un Estado con poca o nula capacidad para poder atender sus obligaciones. Nos acostumbramos a vivir así y hasta pensamos que era normal. No lo es, no lo puede ser.

No podemos tolerar que en un país como el nuestro, con tanta riqueza, todavía mueran chicos de hambre. Según el último informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina, el 29 por ciento de los argentinos está en la pobreza y el 6 por ciento vive en la indigencia. Además, alrededor del 42 por ciento de la población carece de cloacas; el 13 no tiene agua corriente y más del 40 no tiene conexión a la red de gas.

El modelo de inclusión social y crecimiento, del que tanto habló el gobierno anterior, nos llevó a la pobreza y a la exclusión.

Hace una década que la Argentina, es uno de los países con mayor inflación del mundo, con un promedio anual arriba del 20 por ciento y una inflación acumulada aproximadamente del 700 por ciento en los últimos 10 años.

La causa principal de esta inflación, fue la utilización del Banco Central para financiar el gasto público y atender los servicios de la deuda, tanto emitiendo pesos como usando sus reservas. Esto sometió a la población a una suba de precios constante, que daña, sobre todo, a los hogares que menos tienen.

Aún con casi 694.000 millones de dólares de ingreso extra, encontramos un Estado cuyo déficit es uno de los mayores de la historia de nuestro país: 7 por ciento del PBI. Esto quiere decir que, a pesar de contar con tantos recursos, el Estado gastó más de lo que podía, emitió de manera irresponsable y generó inflación. Esto sucedió mientras vivíamos uno de los momentos de mayor presión tributaria de la historia, al mismo tiempo que el Estado concentró recursos de las provincias de forma unitaria y centralista como nunca antes en las últimas décadas.

Hace 13 años, en este Congreso, el presidente Néstor Kirchner, habló de la importancia de los superávit gemelos, especialmente, del superávit fiscal. Eso después fue dejado de lado.

Recibimos un Banco Central en crisis, con reservas que cayeron de 47.000 millones de dólares a cerca de 25.000 desde que se impuso el cepo. La Argentina tiene uno de los menores porcentajes de reservas respecto al PBI de América latina, 6 por ciento, compara con el 17 por ciento de Chile y México y el 25 de Brasil.

Nos encontramos con una delicada situación fiscal, una de las peores de las últimas décadas por la irresponsabilidad e incompetencia de la anterior gestión. Va a llevar un tiempo ordenarlo, pero estamos comprometidos a hacerlo.

Nos encontramos con un país lleno de deudas, deudas de infraestructura, deudas sociales, deudas de desarrollo. En estos años de vacas gordas no ahorramos, sino que nos comimos nuestro capital, como tantas veces nos ha pasado en el pasado

Mucho se habló de la negociación con los holdouts, también conocidos como “buitres”. Ahora dependerá de este Congreso si terminamos o no de cerrar este conflicto que lleva 15 años. Confío que va a primar la responsabilidad sobre la retórica, que juntos vamos a construir los consensos necesarios.

No resolver este conflicto, les costó caro a los argentinos y favoreció a los tenedores de bonos que se enriquecieron con eso. La deuda pasó de 3.000 a 11.000 millones de dólares. Mientras esa deuda aumentaba, se le pagó al Club de París sin negociar, intereses y punitorios. Y lo peor, es que seguimos teniendo la peor calificación en ese instituto de crédito.

Calculamos que el no acceso al crédito, le costó a la Argentina 100.000 millones de dólares y más de 2 millones de puestos de trabajo que no se crearon.

Durante los últimos 4 años, no creció el empleo en la Argentina, tanto por la inflación como por las trabas que ponía el Estado a las personas y a las empresas: cepo cambiario, restricciones para importar, para exportar, retenciones. El Estado fue obstáculo en vez de ser estímulo y sostén. Alrededor de 1.200.000 personas están desempleadas y hay aproximadamente 3.800.000 argentinos que trabajan en negro. Una deuda muy grande que tiene nuestro país. El trabajo en negro, pone a los trabajadores en una situación muy vulnerable.

Lo que sí aumentó fue el empleo público, pero sin mejorar los servicios que presta el Estado. Nos mintieron camuflando el desempleo con empleo público. Entre 2003 y 2015, la cantidad de empleados públicos creció un 64 por ciento, pasó de aproximadamente 2.200.000 empleos en el 2003, a 3.600.000 en el 2015. Encontramos un Estado plagado de clientelismo, de despilfarro y corrupción; un Estado que se puso al servicio de la militancia política y que destruyó el valor de la carrera pública.

Mucho de esto se explica por la corrupción. Ocupamos el lugar 107 entre los 168 países del Ránking de Transparencia Internacional, muy por debajo de Uruguay y Chile y también por debajo de Cuba, México, Brasil, Colombia y Bolivia.

La corrupción mata, como lo demostró Cromañón, la tragedia de Once y las rutas de la muerte. En cada área de gobierno, hemos encontrado ejemplos de falta de transparencia, ineficiencia y en muchos casos corrupción.

La corrupción no debe ni puede quedar impune, debemos darle todas la herramientas al Poder Judicial para que trabaje en forma independiente pero con tiempos veloces. También fortaleceremos la Oficia de Anticorrupción que encontramos desmantelada.

Mayor gasto público, no implicó mejores políticas públicas. Una de las principales responsabilidades del Estado es cuidar la seguridad de los argentinos. Nos encontramos con un Estado débil, con Fuerzas de Seguridad mal equipadas, mal remuneradas, mal entrenadas y mal tratadas. Un Estado con poca o nula capacidad de investigar y prevenir. Entre la incompetencia y los traumas ideológicos, casi todas las políticas de seguridad de los últimos años, han sido un fracaso. Es por eso que los argentinos hoy tienen miedo y se sienten desprotegidos.

Tenemos un muy preocupante panorama en materia de violencia, crimen, tráfico de drogas y de personas, producto de estas malas políticas. La seguridad no es una sensación, es un flagelo que ha sido negado sistemáticamente, generando otra violencia: la verbal, la denigración de sentir que el Estado no solo no te cuida, sino que te falta el respeto.

Desde el 2008, no se publican los datos del delito. Los primeros datos que pudimos relevar, nos indican que estamos en 3.400 homicidios por año, lo que representa un aumento del 40 por ciento respecto del 2008.

Hoy, la Argentina es un país próspero para los narcotraficantes. Somos un país que recibe droga, la transforma, la vende internamente y la exporta a Europa, a África, a Asia, a Australia, a Medio Oriente y a países vecinos como Chile y Uruguay.

Según la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, la Argentina es el tercer país proveedor mundial de cocaína. El consumo ha crecido exponencialmente, empujado por un narcotráfico que se siente libre para expandirse.

Nuestras fronteras están virtualmente indefensas, ya que sólo el 17 por ciento está radarizado y encima nuestra capacidad de defensa área es muy escasa. De hecho todo nuestro sistema de defensa está desatendido con aviones que no vuelan, unos pocos barcos que funcionan y escasez de equipamiento en toda las Fuerzas Armadas. Será una tarea de la Justicia investigar si esta situación, que recibimos, fue fruto de la desidia o de la incompetencia o de la complicidad.

La educación pública tiene severos problemas de calidad y hoy no garantiza la igualdad de oportunidades. Si bien hay una importante inversión pública, esto no se tradujo en una escuela basada en la innovación, la exigencia y el mérito. Por todo el país encontramos escuelas con severos problemas de infraestructura, maestros que no tienen suficiente capacitación, alumnos que aprueban sin aprender y padres que no se comprometen.

Se han abierto nuevas universidades y eso es muy positivo, pero también muchas de ellas han sido espacios de militancia política más que de excelencia académica.

Encontramos un Estado que dio poca importancia al rol de la evaluación, en algunas jurisdicciones donde se aplicó la Prueba Nacional de Evaluación respondió sólo el 23 por ciento de los estudiantes. El Estado no cumplió con exigir la obligatoriedad, tampoco fueron publicados sus resultados. Una vez más se escondieron las estadísticas.

La salud pública también tiene enormes desigualdades y problemas estructurales, empezando por el PAMI, institución responsable de cuidar a nuestros queridos abuelos, en el que hemos encontrado despilfarro y corrupción como en las peores épocas, siguiendo el uso de los recursos para la militancia política, como en el caso del “Hospital Posadas”.

Donde más decadencia hemos encontrado es en nuestra infraestructura, lo más indignante es que no faltaron recursos. Se hicieron muchas licitaciones y se gastó muchísimo dinero; sin embargo, prácticamente todas nuestras rutas, puertos, trenes y comunicaciones están deteriorados o saturados.

Empecemos por la energía: hoy nuestro país tiene déficit energético. Eso quiere decir que pasamos de un país que generaba más energía de la que consumía, a un país que debe importar parte de sus necesidades. Esto pone una enorme presión sobre nuestros recursos fiscales y nos genera una dependencia en el exterior.

Del 2003 al 2014, se perdió un stock de reservas equivalente a casi 2 años de producción de petróleo y a más de 9 años de producción de gas, lo que significa una pérdida de 115.000 millones de dólares. Y como si eso fuera poco, la importación se hizo sin control, sin transparencia y con corrupción.

La ausencia de incentivos a la inversión, se vio sobre todo, en el mercado eléctrico, tanto en generación como en distribución. Esa es la causa de los cortes de luz, que pasaron del 2003 al 2014 a casi cuadruplicarse. Nos encontramos con un precio mayorista de la electricidad 10 veces por debajo de su costo y una gran variedad de precios minoristas en cada provincia, generando una profunda injusticia hacía alguien que vivía en el interior respecto a los que vivían en el área metropolitana. Por último, el desarrollo de las energías renovables es casi nulo, más allá de que tenemos una de las mayores potencialidades en energía solar y en energía eólica.

La conexión física tiene enormes problemas por rutas en mal estado, trenes que funcionan mal o no funcionan, puertos atrasados en tecnología, una hidrovía sub-aprovechada y poca conectividad aerocomercial. El 40 por ciento de las rutas está en pésimo estado, pese a que en los últimos 10 años el presupuesto de Vialidad aumentó más de 10 veces y luego de 12 años, la cantidad de rutas con problemas de seguridad – llamadas rutas de la muerte – pasó de 1.000 kilómetros a 3.400 kilómetros y los costos de obras se cotizaron a casi el doble del promedio de obras equivalentes en Latinoamérica.

La inversión se distribuyó según conveniencias políticas y no de acuerdo a un plan vial federal. Hay más de 930 obras iniciadas que estaban paralizadas o semi-paralizadas a diciembre de 2015. Se dejó una deuda de más de 12.300 millones de pesos y terminar estas obras, que tienen 24 meses de plazos de ejecución promedio, llevaría más de 123.000 millones de pesos, lo que significa que ustedes deben haber puesto en el Presupuesto más de 60.000 millones de pesos para avanzar con esos planes de obras. Pero no, el Presupuesto Nacional aprobado tiene tan sólo 22.000 millones de pesos. Esta anormalidad venía desde hace rato, que servía solamente para mantener las obras vivas y seguir acumulando gastos improductivos.

Lo mismo pasó con los ferrocarriles: los trenes comunican sectores productivos de 17 provincias, pero, tras décadas de abandono y falta de inversión, el sector ferroviario fue perdiendo competitividad y todo esto fue en contra de la generación de empleo. El año pasado, el Belgrano Cargas tocó su mínimo histórico de transporte de cargas, transportó 2 millones y medio de toneladas; 3 millones y medio de mercaderías menos que en el 2001. Por esta gran caída, se estima una pérdida de 2.025 millones de pesos, solamente en el 2015.

Todos estos problemas llevaron a nuestro país a una pérdida de competitividad con una economía cada vez más cerrada y temerosa. Estamos en el puesto 106 entre 142 países en el Índice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial.

En un mundo globalizado estamos obligados a competir; la competitividad no es un tema que beneficie a inversores o empresarios, sino que es clave para el desarrollo, para generar empleo y reducir la pobreza.

Podría seguir todo el día, pero por respeto a ustedes aquí presentes y a los argentinos que están mirando, voy a cortar acá. Pero me comprometo a publicar todos los datos, área por área, para que todos los argentinos sepan el estado en que estaba la Argentina, en diciembre de 2015.

Este diagnóstico no debe servirnos para deprimirnos ni siquiera para enojarnos, tiene que servir para que tomemos conciencia de la magnitud del desafío que tenemos por delante. Pero sobre todo, para reafirmar que somos mejores que esto, somos mejores que la vida que llevamos. Los argentinos juntos podemos lograr superar cada uno de estos problemas. No estamos condenados a vivir mal, a vivir tensos, a vivir con miedo e inseguridad. Pero es hora de dejar de compararnos con nuestras peores épocas, levantémonos la vara y comparémonos con todo lo que podemos hacer. Ese es el desafío.

En estos casi 3 meses de gestión, trabajamos para normalizar nuestro país enfrentando desafíos en lo social, en lo político y en lo económico, también en nuestro vínculo con el mundo, en nuestra relación con la Justicia, en el diálogo con los gobernadores y en el trato con la prensa. Cumplimos con lo que creemos es el espíritu de la democracia.

La democracia es un sistema de unión y entendimiento, un mecanismo para resolver conflictos, más que para generarlos. Es momento de unir a los argentinos y respetar nuestras diferencias.

Lo primero que hicimos fue convocar a nuestros gobernadores, más allá que la mayoría no pertenece a Cambiemos y no quedamos en una declaración, atendimos las emergencias juntos, debatimos alrededor de los recursos, discutimos las obras que nos pueden ayudar a crecer. Y yo quiero agradecerles a los gobernadores por su generosidad de aceptar esta nueva forma de trabajar en equipo.

Para nosotros el poder no es propiedad de nadie, creemos realmente en la división de poderes. El sentido del poder es respetar la ley y servir al ciudadano, no ponerse al servicio de quienes gobiernan; nosotros tenemos que estar al servicio de nuestra gente.

Ahora que empieza el año parlamentario, también queremos convocarlos a ser parte de un mismo equipo a través de un Congreso activo que discuta las leyes, que busque las mejores soluciones y las mejores medidas para los argentinos.

Este año se cumplen 40 años del golpe militar, un golpe que consolidó la época más oscura de nuestra historia. Aprovechemos este año para gritar todos juntos: “Nunca más a la violencia social y política”.

La democracia se empobrece cuando la relación con los demás pasa por imponer y someter. Queremos acabar con la lógica de amigos y enemigos. Es cierto que hay conflictos pero ellos son parte de la democracia y vivir en democracia, significa administrándolos usando el diálogo. La Argentina que viene es el país del acuerdo, del encuentro, del cuidado y las buenas intenciones que sé que compartimos con todos los argentinos.

Los tres grandes desafíos son: una Argentina con pobreza cero, derrotar al narcotráfico y unir a los argentinos.

Para salir de la pobreza necesitamos más trabajo y menos inflación, que es la que devora el salario de los que menos tienen. Mi obsesión, nuestra obsesión va a ser más y mejores trabajos y menos inflación.

La inflación existe porque el gobierno anterior la promovió, ya que creía que era una herramienta válida de la política económica.

Siempre estuvimos en contra de esa mirada, la inflación es perversa, destruye no sólo el poder adquisitivo de los más débiles, sino que destruye la confianza y la previsibilidad, promoviendo la especulación y la falta de información; la inflación ha estado alta estos dos meses, producto de la inercia de muchos años de inflación alta y de la transición irresponsable que vivimos. Pero estamos convencidos que la inflación va a ir bajando hacia el final del año.

– Se escuchan voces en el recinto.

Hay que respetar el voto democrático, señores, hay que respetar la voto de la democracia.

Pero estamos convencidos que la inflación irá bajando con el correr de los meses, porque la principal medida para eso, fue ir reduciendo la emisión monetaria descontrolada de estos años e ir bajando el déficit fiscal el cual debe llegar a cero al final del cuarto año.

Además, queremos mejorar la competencia y el funcionamiento del mercado para que nadie abuse de sus posiciones dominantes y especule contra el consumidor.

Quiero ser bien claro en esto, que nadie crea que seremos tolerantes con aquellas empresas que se quieran poner por encima de la Justicia.

No vamos a tener la arbitrariedad ni seremos matones como algunos han sido, pero fortaleceremos la defensa de la competencia, los controles ambientales y combatiremos la evasión impositiva y previsional.

También, anunciaremos la actualización automática de los montos de las jubilaciones, de las asignaciones familiares y de la Asignación Universal por Hijo.

Aumentamos el 160 por ciento el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias para que dejen de pagarlo quienes no corresponde que lo hagan; el 75 por ciento de los contribuyentes que pagan ese impuesto, verán un beneficio en su bolsillo entre el 9 y el 22 por ciento y el complemento imprescindible de las escalas deberá ser tratado por el Congreso lo antes posible.

Aumentamos la cobertura de las Asignaciones Familiares y los montos para quienes más lo necesitan, más de 1.200.000 chicos pasarán a ser incluidos y 1.600.000 chicos, que ya recibían asignaciones, pasarán a cobrar el máximo.

Entre estas dos medidas, sólo en el 2016, hemos transferido casi 50.000 millones de pesos del Estado al bolsillo de los trabajadores. Y muchas de estas medidas surgieron de escuchar durante años el reclamo de nuestros sindicalistas.

Cuando me reuní con ellos tuvimos una enorme coincidencia sobre el diagnóstico y los compromisos a asumir, valoro mucho su experiencia y el aporte que pueden hacer en este desafío de sacar el país adelante.

A todos nos gustaría ir más rápido, pero tenemos que ser muy responsables frente al estado de fragilidad en que recibimos a nuestra economía.

Y cumpliendo con un compromiso que asumimos en la campaña, levantamos el cepo y todas las restricciones cambiarias sin que ocurriesen ningunas de las desgracias pronosticadas.

También sacamos las restricciones a la exportación en todos los sectores primarios e industriales, excepto a la soja que tendrá una reducción paulatina. Suprimimos las trabas al comercio exterior que frenaban la economía y nos ponían en conflicto con la Organización Mundial del Comercio, lo que impulsará el crecimiento de la producción y del trabajo en todas las provincias.

Ustedes saben las crisis que enfrentaban las economías regionales y que algunas aún enfrentan; ponerlas en marcha con estas medidas era clave para poder generar trabajo en las provincias, necesitamos volver a crecer cuanto antes para que de esa manera, se genere trabajo digno en todo el país.

Para impulsar el turismo y nuestra economía, vamos a cumplir nuestra promesa de hacer de Aerolíneas Argentinas una empresa bien administrada que sirva para que tengamos un país más conectado sin que sea una carga para todos los argentinos.

Dimos los primeros pasos para el sinceramiento del sector energético, entendemos que esto afectó a muchos, pero nos guiaron los principios de la equidad y de la sostenibilidad, igualamos la situación entre la región metropolitana y el resto del país y creamos una tarifa social para quienes realmente necesitan el apoyo del Estado.

Estamos en default desde el 2002 y en estos meses dimos pasos necesarios para cerrar esta etapa. Mucho se habló de la negociación con los holdouts, también conocidos como “buitres”. Ahora dependerá de este Congreso si terminamos o no de cerrar este conflicto que lleva 15 años. Confío en que va a primar la responsabilidad de la retórica y que juntos vamos a construir los consensos necesarios.

No resolver este conflicto, le costó caro a los argentinos. Estamos construyendo relaciones maduras y sensatas con todos los países del mundo.

Yo les vengo a decir que esto lo tenemos que construir juntos así que me alegro que hayamos tenido una primera a tarea.

Estamos construyendo relaciones maduras y sensatas con todos los países del mundo, la globalización es una realidad y creemos que, además de las amenazas y los desafíos que eso trae, trae inmensas oportunidades que debemos aprovechar. Lo que primero hicimos fue dar una señal de la importancia que tiene el MERCOSUR para nosotros, reimpulsando conversaciones con Brasil, Uruguay y Paraguay.

Pudimos poner en marcha nuevamente las conversaciones con la Unión Europea, para que se inicie la negociación entre ambos bloques. Cerramos conflictos pendientes y deudas con Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia, y también reafirmamos nuestro compromiso con la democracia y los derechos humanos en la región.

Conversé también con los presidentes de México, Perú, Ecuador, Colombia para impulsar una agenda de trabajo compartido. Además de esto, restablecimos relaciones con los Estados Unidos, Francia, Italia, Inglaterra, Alemania e Israel, luego de años de conflictos, diferencias o a veces simplemente negligencias.

En el caso del Reino Unido, tal como conversamos con el Primer Ministro Cameron, dialogar no implica renunciar a nuestro reclamo sobre la soberanía de las Islas Malvinas.

Al contrario, el aislamiento y la retórica vacía, alejan cualquier posibilidad de encontrar una solución.

También reafirmamos nuestra relación estratégica con China, el diálogo con Rusia, con los países árabes, queremos abrir el trabajo con los países africanos y fortalecer mucho la relación con todo el Este asiático.

Pero para hacer la Argentina del siglo XXI, tenemos que construir el Estado del siglo XXI, un Estado integrado, eficiente, inteligente, transparente, participativo e inclusivo, un Estado que esté, sobre todo, al servicio de la gente.

Para construir ese Estado, creamos el primer Ministerio de Modernización de nuestra historia, que trabajará con cinco ejes principales: modernización administrativa, actualización de la infraestructura tecnológica, gobierno abierto, gobierno digital y finalmente, una política que desarrolle los recursos humanos y que dé valor a la carrera pública.

Otro gran objetivo que nos propusimos como gobierno, es derrotar el narcotráfico, la principal amenaza a la seguridad. Tal como hablamos con el Santo Papa, tenemos que trabajar todos juntos en esta lucha contra ese flagelo que enferma y mata a nuestros hijos.

Desde que empezamos a gobernar, reconocimos el problema, decretamos la emergencia en seguridad y dispusimos que el Consejo de Seguridad Interior permanezca en sesión permanente. Al cumplir con el compromiso que compartí con todos los candidatos a presidente de transferir la Superintendencia Metropolitana de Seguridad de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires, comenzamos a trabajar para profesionalizar y especializar en delitos complejos a nuestra Policía Federal y que actúe en todo el país.

Aún falta mucho, pero estamos cambiando la tendencia cada día. El desafío de unir a los argentinos, es el más importante de todos porque es el que necesitamos para concretar el de pobreza cero y el de derrotar el narcotráfico.

Quienes vivimos en este país tenemos muchas heridas que sanar porque durante años fuimos conducidos a un enfrentamiento permanente de persecuciones, choques y negar al otro. No se sale de la cultura del enfrentamiento con venganza, sino fortaleciendo nuestra hermandad.

No nos olvidaremos que hace poco más de un año, aparecía muerto el fiscal Alberto Nisman en circunstancias que todavía son inciertas pero que de a poco comienzan a aclararse. No nos olvidaremos tampoco de los argentinos víctimas del terrorismo, acompañamos la declaración de inconstitucionalidad del Memorándum de Entendimiento con Irán.

Queremos saber qué ocurrió. Y por eso también elevamos al rango de Secretaria de Estado la Unidad Especial de Investigación de la Causa AMIA; necesitamos verdad y justicia.

También hemos encarado una normalización de los medios públicos, buscando que sean pluralistas y de calidad y no espacios de difusión de propaganda del gobierno.

Lo mismo hicimos con todas las expresiones culturales de difusión del Estado; sostuvimos la gratuidad de Fútbol para Todos, logrando ya bajar los costos y seguiremos en esa línea al licitar el sistema en el segundo semestre.

Además, hemos lanzado el Plan Belgrano, un ambicioso proyecto de reivindicación histórica del Norte argentino. Luego de muchas décadas de postergación, desarrollaremos inversiones públicas de infraestructura productiva y social. El objetivo es llevar desarrollo y trabajo a los que viven en las provincias del Norte Grande.

Quiero una Argentina unida y lo mismo me decían todos aquellos argentinos que me abrieron las puertas de sus hogares, que me abrieron sus corazones, que compartieron conmigo sus dudas, sus miedos y sus angustias. Como ese pequeño productor, que me dijo que tenía que abandonar su tierra, porque eran tantas las trabas que le ponía el Estado que ni siquiera pagaba sus insumos; o como esos hombres y esas mujeres que me decían que no llegaban a fin de mes producto de la inflación; o esos padres, que no podían conciliar el sueño hasta que sus hijos volvían a casa por la inseguridad en la que vivimos.

Es duro claramente escuchar esos relatos; es triste. Pero también escuché otra cosa: una esperanza arrolladora, una convicción de que juntos vamos a salir adelante. Y por eso les prometí que no me iba a olvidar de ellos, que no me puedo olvidar de ellos; no me quiero olvidar de ellos. Es la parte central de mi presidencia. Cada día, cuando llego a mi oficina, lo que pienso es qué injusticia podemos corregir, qué desigualdad podemos solucionar, demostrando que es mentira que eran inevitables.

Y ahí está nuestro principal problema: esa negatividad que nos ha llevado a pensar durante años que era así, que la corrupción era una forma de ser de los argentinos, que la pobreza vino para quedarse y no tiene solución.

Yo quiero denunciar esa visión triste, aplastante, frustrante, porque no es verdad. Todo puede cambiar y ya lo estamos cambiando.

Por eso les pido que no tengamos miedo. No tengamos miedo a la transformación. Estamos juntos, estamos juntos el Gobierno y los ciudadanos; los ciudadanos entre sí y este Presidente junto a 40 millones de argentinos, formando el equipo que va a cambiar la historia.

Desde esta realidad en la que estamos, que no queremos negar, sino transformar, vamos a proponer una agenda de trabajo para el futuro. En primer lugar, quiero mencionar una intensa agenda para vincularnos con el mundo, para tener una Argentina protagonista en los debates y procesos de la agenda internacional. La Argentina puede ser parte de la solución de cuestiones globales, como la agenda de pobreza y la distribución del ingreso, la democracia y los derechos humanos, la pelea contra el terrorismo y el narcotráfico, la investigación científica y tecnológica, la preservación de la paz, el diálogo interreligioso, la promoción del comercio y las inversiones y la lucha contra el cambio climático.

En este último sentido, le pido a este Congreso que apruebe lo antes posible los compromisos que asumimos en la última Cumbre de Cambio Climático, en París, demostrando nuestra profunda convicción en la defensa del medio ambiente.

La Argentina es un país que tiene todo para dar; el mundo lo está viendo y por eso, paso a paso, nos estamos convirtiendo en un lugar del que todos quieren saber, donde todos ven oportunidades.

Para insertar a la Argentina en el siglo XXI, todo empieza con la educación. Ahí es donde se gesta el futuro del futuro; por eso, hace unas semanas en Jujuy, el ministro Bullrich, junto a todos los ministros de Educación de las provincias, fijaron un acuerdo llamado la Declaración de Purmamarca, que traza los ejes de la revolución educativa que queremos afianzar; entre otros puntos, el documento propone implementar la innovación educativa y el aprendizaje en entornos digitales y con nuevas tecnologías e incorporar progresivamente la jornada extendida, a través de actividades escolares, artísticas y deportivas.

En esa Declaración, también se incluyó la necesidad de avanzar en la obligatoriedad a partir de los tres años de edad; los primeros años de vida son claves para el desarrollo.

Por eso, vamos a presentar un proyecto de ley de universalidad de la educación de nivel inicial a partir de los tres años.

El otro proyecto de ley, que considero primario para nuestro futuro, es el de la creación del Instituto de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa. Para mejorar la educación tenemos que evaluar, tenemos que saber dónde estamos parados y permitir generar la jerarquización del rol del docente. De esta manera, mejorando la educación pública y profundizando las políticas de ciencia y tecnología, nos iremos acercando más a una sociedad del conocimiento.

El futuro de nuestro país, pasa por ese valor agregado que podemos generar a partir de la investigación, del desarrollo y de la transferencia tecnológica, la creatividad, el pensamiento y la innovación. Pero tenemos que asegurarnos que todos los argentinos puedan ser parte de esta realidad.

Vamos a trabajar también para que en cuatro años, hasta el pueblito más alejado tenga acceso a Internet con la misma tecnología, velocidad y calidad que en otros países. Hoy, esto es un derecho básico, una necesidad central para poder desarrollar una economía del conocimiento y de la innovación.

Para cuidar a los que menos tienen, vamos a proponer la devolución del IVA para los productos de la canasta básica alimentaria.

Hemos ampliado las asignaciones familiares y vamos a proponer ampliar la Asignación Universal por Hijo para llegar a cada vez más niños.

Además, me comprometo a trabajar para que al final de la gestión, todos los niños reciban un ingreso universal a la niñez, proyecto de la autoría de la doctora Carrió.

Espero que en los próximos meses podamos avanzar entre todos en la búsqueda de consensos para lograr un diseño unificado y transparente que cubra a todos los niños.

Los jubilados también serán una prioridad para nosotros; la enorme cantidad de juicios previsionales, marcan una deuda que aún no ha sido saldada. Debemos trabajar juntos para construir el camino que nos permita ir normalizando lo pendiente y, a la vez, diseñar una respuesta sustentable en reclamo del 82 por ciento móvil.

Tenemos que cambiar la tendencia en la lucha contra el narcotráfico; eso va a requerir de muchos cambios legislativos, que espero que el Congreso trate con la velocidad y la seriedad que el tema requiere. Proyectos como la reforma del Código Procesal Penal, el fortalecimiento de la Justicia Federal, la ley del arrepentido y el decomiso de bienes provenientes del crimen organizado, tienen que estar entre las prioridades de este Congreso.

Para unir a los argentinos, tenemos que fortalecer nuestras instituciones, debemos fortalecer la transparencia y los órganos de control. Para eso, promoveremos la rápida sanción de la ley de acceso a la información pública para que, junto a la política de gobierno abierto, tengamos un Estado transparente y abierto a la colaboración.

También necesitamos una nueva ley de compras públicas y desarrollo de proveedores, para romper los bolsones de corrupción y mejorar la eficiencia.

Impulsaremos una reforma de la Justicia para fortalecer su independencia y mejorar su funcionamiento; hace falta regular la subrogancia de jueces, reformar el Consejo de la Magistratura y reformar las leyes orgánicas del Ministerio Publico Fiscal, de la Defensa Pública y del Poder Judicial.

También les pido que avancemos en la designación de los jueces de la Corte Suprema, así normalizamos lo antes posible su funcionamiento.

Ha habido un gran consenso de que no podemos seguir votando como lo hicimos en el 2015. Por eso, en este año en que se cumplen 100 años de la elección de Don Hipólito Yrigoyen, primer presidente votado en elecciones libres…, impulsaremos una ambiciosa reforma política. Ya estuvimos reunidos con todos los partidos políticos y hay consensos acerca de las principales reformas: terminar con la boleta papel, hacer independiente el control del comicio y unificar el calendario electoral. Espero que este tema sea una demostración de la construcción de consensos y acuerdos que demuestran que estamos a la altura de la historia.

Debemos unirnos en esta agenda de crecimiento y sin importar el partido político al que pertenezcamos, tenemos que trabajar unidos para cuidar a los argentinos.

Quiero un país donde la igualdad no sea uniformidad. Creo en la diversidad inclusiva y celebrada. Creo que cada uno tiene derecho a pensar como le parezca y quiero que, en este país, todos podamos elegir y tener un Estado que estimule eso.

Pero también quiero decirles hoy, que tenemos que alejarnos definitivamente de la viveza criolla mal entendida…, de la búsqueda del atajo; tenemos que apostar al trabajo en equipo, tenemos que recordar lo que nos enseñaron nuestros padres y abuelos que es la cultura del trabajo, la cultura del esfuerzo, ese esfuerzo que dignifica, ese esfuerzo que te eleva la autoestima, esa responsabilidad del esfuerzo que te aleja de la deshonestidad y de la improvisación. Esa responsabilidad que tiene que llevarnos a entender que no nos podamos sentar a esperar que alguien resuelva nuestros problemas, nosotros con nuestro esfuerzo lo vamos a hacer.

Por eso me acordaba que alguien una vez me dijo que yo soy un ingeniero construyendo puentes y esa metáfora me gusto. Me gustaría poder hoy decirles que voy a construir un inmenso puente que nos lleve de las frustraciones, de las amarguras del pasado a la alegría de construir ese futuro maravilloso.

Pero ese puente no lo construye un ingeniero ni una persona sola, ese puente lo construimos todos juntos o no se construirá jamás.

¿Cuál es ese país con el que sueño? Un país que no miente, un país que te cuida, un país donde la gente no se rinde, un país que crece y que ayuda a crecer, un país que estimula el desarrollo personal y de la familia, un país que te convoca a tu aventura personal.

Y yo estoy aquí, en buena fe, con las mejores intenciones, sin querer tener razón, sin resentimientos ni rencores, para proponerles una vía de crecimiento…, un proyecto de crecimiento. Y estoy abierto para recibir todas las mejoras que ustedes tengan para introducir; es más, quiero lo mejor de cada uno de ustedes para darle lo mejor a los argentinos.

Sé que a los argentinos nos han prometido mucho y muchas veces y nos han cumplido muy poco, entonces nos cuesta creer.

Pero yo les digo que no les voy a mentir, estas transformaciones no se hacen de un día para el otro. Estas transformaciones, estas grandes transformaciones se llevan a cabo dando pequeños pasos todos los días. Pero la buena noticia que tengo para darles es que ya empezamos a dar esos pequeños pasos…, ¡porque se puede, claro que se puede!

Y por eso los invito a todos, absolutamente a todos a compartir estos desafíos, sabiendo que los vamos a poder llevar a cabo.

Y diciendo esto, dejo formalmente inauguradas las sesiones ordinarias del Congreso.

Muchas gracias.

Apple Versus El Gobierno Norteamericano

1d146c72246aa10b94fb1b5a_640_MAC-computerAlgo muy raro está pasando en Estados Unidos. Cualquier ciudadano que se niegue a cumplir una orden del gobierno federal va preso. Punto.                 Sin embargo, una mega empresa como Apple se niega a cumplir la orden de ayudar a desbloquear un celular para revelar la información que contiene ese aparato electrónico utilizado por un -supuesto- terrorista, quien asesinó junto con su esposa a 14 personas en California.
¿Cómo es que una empresa privada puede negarse a cumplir una orden de la justicia federal? ¿Acaso las corporaciones están por encima de los ciudadanos comunes? Si esto es así, se demostraría que este país está regido por las corporaciones y no por el gobierno, que es el que representa a la gente
¿Y porque ese tratamiento especial para con los celulares? Porque si un juez quiere intervenir una línea telefónica u otro modo de comunicación como una computadora, simplemente emite una orden judicial y ese es el fin de la cuestión. ¿Cual es la diferencia en este caso? Simplemente una impresionante maquinaria de promoción, publicidad y manipulación mediática que una empresa como Apple puede realizar.

A esta empresa le crearon una imagen de “cool e intocable” y de esa forma manipulan a las masas.
Muchos intelectuales se rasgan las vestiduras y firman solicitadas apoyando la decisión de una empresa privada de no abrir un celular que podría revelar la información, quizás los motivos y hasta los posibles cómplices de ese masivo asesinato, pero no defienden casos similares que no involucran celulares. Nadie se manifiesta a favor de “resguardar la privacidad” de miles de ciudadanos cuyas líneas telefónicas y discos duros son desmenuzados por el FBI u otra agencia, bajo la protección de una orden judicial. Es que los celulares son tecnología relativamente nueva y la justicia está muchos pasos atrás en estos casos.
No tengo respuestas para casi ninguna de todas ésas preguntas pero una cosa sí es muy clara. El país más poderoso del mundo está controlado por corporaciones. Los ciudadanos nos hemos convertido en simples engranajes de una maquinaria, como en una película de Carlitos Chaplin.

¿Es lógico defender la privacidad de un supuesto asesino muerto y no dar informacion a agencias que intentan esclarecer los asesinatos por medios legales? Ciertamente no soy experta en temas de tecnologia pero parece ser que el gobierno quiere entrar en el celular del asesino, no en los celulares del resto de la poblacion. Ahi esta claramente la mentira de Apple.

Mi privacidad es importante. La tuya tambien. Pero si no sos un delincuente o terrorista, ¿que es lo que encontraria el FBI que seria tan terrible…tu clave bancaria? Si en vez de desconocidos los muertos de San Bernardino fuesen de tu familia, a que le darias prioridad: ¿a tu privacidad o al esclarecimiento de los crimenes y la posible prevencios de otros ataques?

No nos dejemos engañar. Estamos dándole un arma maravillosa a futuros terroristas.