Sobre los Prejuicios

Pretty-Woman-perdono_o_su_horizontal_fixed¿Te acuerdas de la película “Pretty Woman” o “Mujer Bonita”?

Julia Roberts hacía el papel de una prostituta callejera, “contratada” por el galán Richard Gere.

Cuando él le dice que debe comprarse ropa para un evento ésa noche y le da su tarjeta de crédito, ella es básicamente alejada de una boutique de moda porque su apariencia no “concordaba” con el lugar, donde menos que amablemente la invitaron a retirarse diciéndole que “no encontraría allí lo que buscaba”. Luego el gran actor argentino Héctor Elizondo la ayuda enviándola, recomendada, a una boutique amiga donde le venden lo que necesita para lucir como una princesa esa velada.

Toda esa escena no representa otra cosa que prejuicios. Los demás no son lo que percibimos. Son lo que son y nosotros nos hacemos una idea preconcebida dependiendo de sus ropas, su acento al hablar, sus modales al comer, su color de piel, etc.

No lo cuento para que se sientan mal. Es una característica humana y creo que –lamentablemente- es inherente a todo ser humano.

En el video que podes ver, hicieron un experimento extraordinario: juntaron a un grupo de fotógrafos para que sacaran fotos y “mostraran la esencia” de un hombre. Sin embargo, les hicieron un truco a los artistas: el sujeto en cuestión era el mismo, pero a cada fotógrafo le dijeron otras características del hombre: a uno que era un ex convicto, a un fotógrafo que era un millonario, a otro un pescador y así. El resultado es un muestrario de la condición humana. Los prejuicios.

¿Te consideras una persona carente de prejuicios o admites que los tienes?

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El Destino – De cómo un evento o una decisión, cambian el resto de las piezas de una vida.

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Estoy en un proyecto nuevo muy interesante y le hice una entrevista en video a mi propia madre (ya publicaré un enlace para verlo) en la que contó cosas que no sabía de ella.
Uno de sus hermanos (eran 5, sólo queda ella) comenzó de muy pequeño a tocar el violín. Aparentemente era un niño prodigio y su padre –mi abuelo-, quien además era cantante, decidió dejar una vida de comodidades que le prodigaba su estudio de fotografía en el interior del país, y mudarse a la Capital, Buenos Aires, para exponer a su hijo a los mejores profesores disponibles.
Como sucede a menudo, las cosas no salieron como estaba planeado: la situación económica de la familia se deterioró notablemente, pasaron necesidades de todo tipo y al tiempo, mi tío, harto del exigente régimen al que su talento lo había condenado, un día se rebeló, rompió de un golpe -al mejor estilo rock and roll- su preciado violín y eso fue el fin de su talento natural y de una probablemente brillante carrera musical.
Cuando escuché la historia, me pregunté cuán diferente habría sido la vida de mi madre si mi abuelo no hubiese tomado esa decisión.
También pensé que si mi mamá no se mudaba a Buenos Aires, ella no habría conocido a mi papá y yo no estaría plasmando lo que estoy escribiendo en este instante por la simple razón de que no existiría.
Así que, a veces, el sacrificio ajeno y propio, sirven para obtener resultados que de otra manera no existirían.
En este caso, me habría perdido de haber nacido, y eso nunca jamás se lo perdonaría a mi mamá.
Dedicado a mi viejita, con humor y con amor.