Adictos al Conflicto

Angry twenty something couple yelling at each other

Hay un viejo chiste que me encanta.

Se encuentran dos personas y una le pregunta a la otra: ¿cual es tu fórmula para la felicidad?

El segundo contesta: “nunca discuto”.

El primero retruca: “¡cómo! ¡Eso es imposible!”

A lo que el segundo dice: “Tienes razón. No será eso entonces”.

Ojalá pudiese usar la sabiduría de ese cuentito más seguido. Hay muchas personas que hacen exactamente lo contrario. Son como seguidores de la secta de “Adoración del Conflicto”.

Todos hemos conocido alguna pareja que permanece junta a pesar de constantemente verse involucrada en peleas, conflictos y hasta agresiones muy desagradables e incómodas de presenciar.

Claro que “se necesitan dos para bailar el tango”. Tiene que haber una voluntad de ambas partes para que exista un conflicto. Alguien lo inicia, pero si la otra persona no logra o intenta al menos cortarlo desde la raíz, irá escalando. No hablo de ninguna forma de una relación abusiva, en la cual un hombre, por ejemplo, llega a su casa, inventa una historia supuesta basada en sus dudas o inseguridad o enfermedad de celos y ataca a una mujer indefensa. No. Hablo de parejas o personas que pueden ser hermanos o madre e hija o hijo, quienes siempre tienen una razón para enfrentarse. Quizás un compañero de trabajo o hasta alguien a quien sólo conocemos a través de las redes sociales y que jamás tiene algo positivo para decir…aunque siempre tiene una opinión.

Así como hay adictos al alcohol o al cigarrillo, hay adictos al conflicto. No pueden vivir sin él y muchas veces (por no decir casi siempre) culpan a la otra persona por el origen o por la acción de la pelea.

La única solución para ese tipo de relaciones, si es que quien me lee intenta salir de una de ellas…es la separación. Uno puede tratarse, ir al sicólogo o siquiatra, tratar de hacer todo lo posible para calmar a la otra persona, pero como en toda adicción, nada cambiará hasta que el adicto decida hacer algo para modificar su conducta.

Conocí un hombre (ex amigo) a quien confrontar le daba una satisfacción personal, una especie de sensación de batalla ganada y de poder. Y hasta he tenido más de una relación personal con ésas características. Puede ser una trampa muy difícil de dejar. Pero se puede. Y de todo se aprende. En mi caso aprendí qué es lo que quiero en mi vida, y más importante aún, qué es lo que no quiero.

“Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías, será un día perdido”. Charlie Chaplin

Como Salir con un Niño Pequeño y Sobrevivir

493_3212339 toddler girlCuando viajamos con un niño pequeño (o varios) o hacemos algo tan simple como ir a un restaurante, hay cosas que nunca olvidaríamos: abrigo, su biberón si aún toma, su chupete (chupón en Mx, Tete en Uruguay, Bobo en Republica Dominicana y Puerto Rico, etc.). Pero muchas veces allí termina la lista. No es fácil salir con un pequeño de pocos meses hasta unos 4 o 5 años.

Cuando mi hija -hoy veinteañera- era un bebé, viajé mucho con ella. Una cosa muy importante es el “entretenimiento”. Y esto no es sólo para viajar sino para ir a cualquier lado. Los niños son hiperactivos y se aburren rápido lo que los hace ponerse molestos. Lo peor no es la molestia que pueden causarnos a los padres sino a los demás.

Ejemplos de objetos de entretenimiento dependiendo de la edad.

1- Globos. Algo muy fácil y liviano de llevar que entretendrá por mucho tiempo al pequeño

2- Papel y crayones. Nada mejor que poner al niño en el piso o la mesa del restaurante con algo que pueda crear. (Llevar toallitas húmedas para limpiar después. Mala idea si hay alfombra a menos que lleves un pedazo de plástico grande para proteger superficies.)

3- Comida sana: Frutas secas, tomatitos pequeños, zanahorias pequeñas o pepinos cortados en pedacitos, uvas, banana.

4- Libros infantiles.

5- Juguetes que no hagan ruido. Obviamente un tamborcito es una muy mala idea.

6- Muñeco favorito

7- Títeres de tela. Fáciles de llevar, livianos y muy estimulantes.

8- Si estas en un restaurante puedes pedir pajitas (popotes, pajillas, sorbetes, pitillos, canulillas,  o como le llamen en tu país). Eso lo tendrá ocupado por buen rato.

9- Si bien no las recomiendo por lo malas que son para el medio ambiente, una botella de agua de plástico puede ser fuente inagotable de entretenimiento.

10- Y por último: tanto juguetes hechos de esponja (no pesan ni ocupan lugar) como plastilina, si tiene edad suficiente como para no tragársela.

No te olvides que el estrés del niño, estresa a los padres. Que lo disfrutes.

 

El Nido Vacio

With NicoleLos hijos crecen, se hacen adultos y dejan la casa.

En este video, mi experiencia sobre ese momento de la vida.